Semillas de chía

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¿Qué es la chía?

Las semillas de chía son las diminutas semillas de color negro de la planta Salvia hispánica, un miembro de la familia de la lamiáceas con origen en América Central y del Sur. Las lamiáceas son familia, entre otras muchas plantas, de la menta menta. La leyenda dice que los antiguos aztecas y mayas utilizaron las semillas de chía como fuente de energía. Hoy en día son un alimento indispensable en la dieta de muchas personas gracias a sus numerosos beneficios.

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Beneficios de la chía ¿Para qué sirve?

A pesar de lo que podemos pensar por su diminuto tamaño, las semillas de chía son un alimento repleto de beneficios para nuestro organismo. Son una excelente fuente de ácidos grasos omega-3, ricos en antioxidantes, y proporcionan fibra, hierro y calcio. Los ácidos grasos omega-3 ayudan a elevar el colesterol HDL, el colesterol “bueno” que protege nuestro cuerpo contra enfermedades cardiovasculares.

Las semillas de chía son ricas en fibra, lo que ayuda con la saciedad, la sensación de plenitud. Una porción de 25 g de semillas de chia contiene aproximadamente 9 g de fibra. La cantidad diaria recomendada de fibra es de 30 g, por lo que incluir una porción de 25 g de semillas de chia a diario podría ser un aporte muy útil a tu dieta. La fibra es importante para un sistema digestivo saludable y muchos de nosotros no alcanzamos el objetivo recomendado.

Son de sobra conocidos los efectos antiinflamatorios de los ácidos grasos omega-3, además de cuidar la salud del corazón y del cerebro. Las semillas de chía son una fuente omega-3 en forma de ALA (ácido alfa linolénico). Sin embargo, el contenido de omega-3 de las semillas de chia es bajo si lo comparamos con las fuentes animales como el pescado azul. Para aquellos que no comen pescado, las semillas de chía son un complemento bienvenido a la dieta, aunque en este aspecto será insuficiente por sí solo.

Además, son una gran fuente de proteínas vegetales y proporcionan a nuestro cuerpo una amplia variedad de aminoácidos, que son particularmente beneficiosos en dietas vegetarianas y veganas. La combinación de grasa, proteína y fibra implica que las semillas se digieren con relativa lentitud, lo que proporciona una liberación prolongada y lenta de energía para mantener los niveles de azúcar en sangre estables. También son ricas en minerales como el calcio y el magnesio, y oligoelementos como el manganeso, que ayuda a producir enzimas.

Por último, está demostrado que uno de los beneficios de la chía tiene que ver con el transporte del bolo fecal, ayudando a prevenir diferentes enfermedades en nuestro aparato digestivo así como la obesidad.

Semillas de chía para adelgazar

Realmente no está demostrado que incluir semillas de chía en tu dieta pueda ayudarte a perder peso. Sin embargo, el contenido de fibra de las semillas de chía y su capacidad para retener el agua pueden contribuir a la saciedad y, por consiguiente, a comer menos. Los alimentos con alto contenido de fibra ayudan a las personas a sentirse satisfechas durante más tiempo y, por lo general, tienen menos calorías. Se ha demostrado que una mayor ingesta de fibra y una dieta alta en fibra ayudan a perder peso.

La semilla también puede ser consumida como un gel al ser mezclado con agua. Esto hace que se digiera más lentamente en el cuerpo, lo que potencialmente evita el hambre por un período más largo. Sin embargo, la evidencia es escasa. Un estudio publicado en el Journal of Obesity, concluye que “hay datos limitados que sugieren el uso de semillas de chia para bajar de peso”.

¿Cómo tomar chía?

En general podemos decir que las semillas de chía son un alimento muy versátil. Tienen un sabor insípido en comparación con los sabores más llamativos de las semillas de calabaza y las semillas de cáñamo.

Una forma popular de comerlos es sumergirlos en agua o leche y ponerlos en la nevera durante al menos 2 horas (o toda la noche). De esta forma, las semillas absorben el líquido para formar un gel, que se conoce comúnmente como un “pudín de chia”. Para agregar sabor, puedes mezclar la chía con fruta o yogur (muy recomendable para los desayunos).

Las semillas de chia enteras y remojadas también se pueden usar como agente espesante para sopas y guisos. Las semillas de chía molida se pueden comprar o las puedes hacer tú utilizando un simple molinillo de café. Cuando se muelen, se pueden usar como sustituto de la harina para hornear pan o pasteles. Recuerda que las recetas pueden producir resultados muy diferentes, por lo que tendrás que experimentar para descubrir qué funciona mejor.

Las semillas de chia tostadas resaltan el sabor y la textura de los alimentos. Las semillas tostadas añaden crujido a las ensaladas o encima de los cereales para el desayuno.